A finales de septiembre me enteré de una iniciativa solidaria que me pareció preciosa: la venta de galletas cuya recaudación iría integramente destinada a la AECC para seguir investigando el cáncer de mama.

En un principio pensé que era una especie de mercadillo donde podría mandar galletas para que las vendiesen, pero después me informé de cómo funcionaba: la persona interesada tenía que hacer galletas dedicadas al tema, ponía precio y era la encargada de venderlas. Las organizadoras ponían la ciudad dónde se podía vender y la gente interesada se pondría en contacto con la persona más cercana. Se abría una cuenta destinada a ingresar todo lo que se recaudara y todo iría para la AECC.

Me lie la manta a la cabeza y quise participar. Pensaba que si vendía al menos 50 galletas, a 2 euros la unidad, podría colaborar con 100 euros….Lo que no pensé era cuánta gente estaba dispuesta a colaborar comprando galletas. Fue comentarlo y empezar a recibir encargos de familiares, amigos, conocidos y no conocidos. Lo que en un principio pensaba que iban  a ser 50 galletas, se convirtieron en la venta de 269 galletas!

Dias antes de empezar con la venta oficial, ya se podía ver en la página oficial de facebook @galletascontraelcancerdemama2018 todas las galletas que estaban disponibles. Cada galleta venía con sus medidas, su precio y el lugar donde se vendía.

Mi galleta era una corona, un homenaje a todas la princesas guerreras que han luchado o siguen luchando contra esta enfermedad.

Aunque ya tuviéramos nuestras galletas listas, y encargos ya hechos, no se podían empezar a vender las galletas hasta el día 1 de octubre, ya que la  venta  tenía fecha, del 1 al 19 de octubre. El reto consistía en superar los 12.000 euros recaudados el año pasado.

Mis días y tardes de descanso estaban dedicadas a amasar, hornear, decorar y embolsar galletas. Cada encargo que recibía, más fuerza me daba para seguir, ya que era increíble ver cómo la suma donada iba subiendo cada día.

Mi casa ha tenido un constante olor a galleta durante estos días, y he tenido un par de ayudantes que no tienen precio jajaja

Desde aquí quiero dar las gracias primero a MI MADRE, que ha sido la encargada de hacerme la masa de las galletas mientras yo estaba trabajando,  y así cuando yo llegara sólo tenía que ponerme a cortar y hornear; a  MI MARIDO porque me ha animado a seguir con esta labor solidaria, llevando galletas a su trabajo para que su jefe y compañeros colaborasen comprando; a MIS HIJOS porque en vez de jugar con ellos, he estado decorando galletas;  a MIS AMIGAS, COMPAÑERAS DE TRABAJO y FAMILIA, que fue decirlo y encargarme galletas sin saber ni modelo ni precio; y a CONOCIDOS y NO CONOCIDOS, que se pusieron en contacto conmigo para colaborar con esta labor tan bonita.

 

Para finalizar,  os dejo con esta maravillosa cifra….Sin palabras….

 

MIL GRACIAS A TODOS…. VA POR VOSOTRAS,  PRINCESAS GUERRERAS

 

 

 

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