Mi amiga Mª Jesús está a punto de tener a su segunda pricesita, Adela (de hecho hoy mismo está en el hospital…Adela…¡¡te esperamos!!), y se me ocurrió prepararle una fiesta sorpresa para pasar una tarde de merienda entre amigas. No era la típica “Baby Shower” donde los invitados dan regalos a la mamá y hacen juegos, era más bien una excusa para pasar una tarde todas juntas.

Hablé primero con su hermana, y cuando me dijo que la idea le pareció genial, empecé a organizar todo con el grupo de amigas. En total seriamos unas 10 personas, y todas lo llevamos bajo secreto para que la fiesta fuera una sorpresa total.

En el grupo de amigas, había además otras dos embarazadas. Una de ellas traía otra niña, y la otra un niño. Entonces pensé que por qué no aprovechar la fiesta y hacer una triple “Baby Shower”, donde las tres embarazadas se sintieran protagonistas.

En una “Baby Shower” cuenta tanto la comida como la decoración. En un principio pensé en preparar todo en amarillo o verde…pero al ver fotos de baby shower en celeste y rosa, me decidí adornar todo tomando esos dos colores como protagonistas.

Había visto muchísimas fotos por internet de mesas dulces, y todas eran una pasada. Nosotros no íbamos a hacer algo tan grande. Como dije, era una merienda donde íbamos a preparar algo dulce, algo salado, iba a haber algunos regalitos pequeños, un libro de firma y poco más.

Lo primero que hice fue pensar qué iba a preparar para la merienda. Me decidí por una tarta arcoiris como la que hice en el cumpleaños de mi bichito Carlos, pero esta vez los bizcochos iban a estar teñidos en celeste y en rosa.

Los bizcochos los hice la semana antes aprovechando mi día de descanso. Hice caso a Bea de El rincón de Bea, donde decía que si se congelaba el bizcocho, la miga se asentaba y era mucho más cómodo a la hora de decorarlo, y además no perdía esponjosidad ninguna. El día antes de la merienda, saqué el bizcocho del congelador y a la mañana siguiente lo pude decorar. Para ello, hice una crema de queso y lo cubrí.


Y decoré la tarta con algunas figuras de bebés que había hecho con fondant unos días antes (biberones, imperdibles, osito, patito, patuco y chupete).

Doy fe de que el bizcocho estaba súper esponjoso, como si lo hubiera horneado ese mismo día. Creo que a partir de hoy, empezaré a hacer bizcochos cuando esté de descanso y los congelaré, y cuando me apetezca hacer una tarta ya tengo medio trabajo hecho 😉

En la fiesta no podían faltar mis galletas, y en esta ocasión probé una nueva receta de galletas de naranja y canela que lei en el blog de Verónica de “Con Azúcar y Algodón “(http://conazucaryalgodon.com/2013/10/29/la-galleta-perfecta-de-naranja-y-canela/). La cocina olía a canela a medida que las galletas se iban horneando, y el sabor era exquisito!


Esta vez las decoré con caritas de bebés. Me resultaron muy simpáticas.

Mi madre fue la encargada de preparar unas deliciosas chocolatinas en forma de motivos de bebés: ositos, carritos, pies y chupete, todo en rosa, celeste y blanco, para estar acorde con toda la decoración del evento.

Además, hicimos unos merenguitos que fueron un éxito, y que teñimos en rosa y celeste.

Y para finalizar, unos cakepops de bizcocho cubiertos de chocolate blanco.

Creo que para ser mi primera “Baby Shower” todo quedó bastante bien, no faltó ni un detalle y a todas las invitadas les gustó todo lo que se preparó.


Pero las sorpresas para las embarazadas no quedaron ahí…La hermana de Mª Jesús y yo estuvimos preparando varios regalitos para que ninguna se fuera con las manos vacías…

De esto hablaré en una nueva entrada….

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