Se aproximaba el tercer cumpleaños de Tania, y su mami ya me dijo que este año iba a estar enfocado a Peppa Pig. Me preguntó si aún tenía el póster que le pinté a Andrés el año pasado para su tercer cumple donde los invitados ponían la cabeza con el cuerpo de Peppa Pig (bueno, en realidad era de George) …..pero lo había tirado ya, después de casi un año deambulando por casa. Aqui tenéis la foto del mural que hice.

Me dijo que no pasaba nada….pero ya mi cabeza empezó a dar vueltas y a sacar tiempo aprovechando mis días de descanso. Cogí un cartón duro blanco, dibujé la silueta de Peppa Pig, recorté la cara y me puse a pintar! La dibujé sujetando unos globos y con goma eva de purpurina le recorté el número 3 y se lo pegué. Es una idea muy graciosa que gusta a todos, no sólo a los niños. De hecho fuimos los mayores los que más disfrutamos haciéndonos fotos.

Además del póster, dibujé en cartulina de color a Peppa y a sus amiguitos. Los pegué sobre un palillo de dientes y los clavé en un cono de porexpan, al igual que hice para el cumple de Andrés.

 

Y como ya había empezado mi dulce obsesión por las galletas decoradas, busqué como loca el cortador de Peppa Pig. Lo encontré en http://www.mykaramelli.com y en dos días lo tenía en casa.

Dos días antes del cumple, me puse manos a la obra: hice la masa por la noche, para que reposara la noche entera. Por la mañana las corté y las horneé. Y así al día siguiente ya estaban listas para ser decoradas.

Me encantó decorar a Peppa. Tenía dos tonos de fondant rosa, así que hice la mitad en rosa claro y la otra mitad en rosa más oscuro. Para los mofletes, combiné los dos rosas, es decir, a la Peppa de rosa oscuro le puse el moflete rosa claro, y viceversa. Los ojitos los hice con fondant blanco sobre los que pinté un círculo con rotulador negro comestible, y la boca la dibujé con rotulador rojo, también comestible, por supuesto.

Y mirando en mi caja de cortadores, vi que tenía uno de dinosaurio, otro de oso y otro de botas…así que hice unas cuantas galletas del señor dinosaurio, de teddy y de las botas de agua, un variado muy completo. Tení el fondant blanco en amarillo, marrón y verde…y a decorar! Para las botas, usé además purpurina comestible color oro (edible glitter), que no es lo mismo que purpurina no tóxica. Esta seguna es más real y dá más brillo, pero como eran galletas para niños, prefería usar la purpurina 100% comestible.

Cada galletita iba guardada en su bolsita de celofán y colocadas en una bandeja. Una presentación muy simple pero muy bonita.

Días antes, mi madre había comprado la máquina de hacer cake pops en el lidl…y le hizo unos de bizcocho cubiertos de chocolate blanco y chocolate con leche. Los coloqué en una caja de zapatos que previamente había decorado, forrándola en papel de seda rosa, y pegándole la letra T de madera, letra que forré con papel decorado.

La mesa dulce quedó preciosa, con mucho colorido y con muchas cositas ricas para los invitados.

La mami de Tania quedó encantada con las galletas y con los cake pops, y todos disfrutamos de un cumpleaños muy colorido donde Tania y Peppa fueron las protagonistas!

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