Cuando Susana me dijo que bautizaba a su hija Noa, no dudé ni un instante en ofrecerme para hacer unas galletas decoradas para que las regalase a las invitadas.
Quería algo sencillo. Mi idea inicial era hacer una galleta circular, poner unas florecillas pequeñas a los lados y estampar el nombre de la pequeña en el centro. Por las mañanas estaba trabajando, así que no podía hacer algo muy laborioso que llevara mucho trabajo.

Mirando entre mis cosas de repostería, vi un molde de silicona de ositos pequeños que me compré estas navidades y que aún no había usado y se me ocurrió otra idea para decorar la galleta.

Esa mañana, antes de irme a trabajar, le dije a mi madre que intentara hacer ositos de chocolate, pero la chocolatina tenía que ser fina porque iría pegada a la galleta.
Mi madre es mi ayudante, sin ella no podría hacer nada de esto…Ella es la que hace la masa de las galletas por las mañanas, para que cuando yo llegue del trabajo esté bien durita para poderla cortar. Así que el mérito de que las galletas estén bien ricas es de ella!!
Y en este caso, también fue la que hizo las chocolatinas de ositos.

Mi nueva idea era poner sobre la galleta una capa de fondant rosa, pegar un osito de chocolate blanco, y poner al lado unas florecitas blancas. Entonces me acordé del chocolate rosa que vimos en una tienda…un gran descubrimiento porque no tienes que teñir el chocolate.

Compramos el chocolate rosa e hicimos ositos rosas y blancos. Cuando llegué a casa y vi los ositos ya hechos…me enamoré de ellos….quedaron tan monos!!

Y enseguida me puse a hornear las 40 galletas que tenía que hacer…

Mientras se horneaban, fui cortando las florecillas que iba a poner al lado de los ositos, unas en rosa y otras en blanco. Me gusta cortar las piezas pequeñas el día antes de decorar las galletas, porque así el fondant endurece un poco y es más fácil manejarlo.

Y ya, con las galletas horneadas y frías, los ositos hechos y las florecillas cortadas, me puse manos a la obra para decorarlas. En el centro de las florecillas, puse una perlita pequeña para darle un toque especial, y bajo el osito estampé el nombre de la pequeña

Como regalo para los padres, hice también el nombre de la nena en galleta. Estas galletas no se expanden mucho, pero las puse bien juntitas en la bandeja del horno y con lo poquito que se expandieron fue suficiente para que quedasen pegaditas.

Una vez estuvieron todas las galletas decoradas, esperé un día más para que el fondant se secase por completo.

Y ya, con todas las galletas decoradas y secas, tocó el turno de embolsalas y pegarle la etiqueta.

Para guardarlas, envolví una caja de zapatos en papel de seda rosa, sobre el que pegué el nombre de la pequeña en goma eva plateada.

En mi opinión, han sido unas de las galletas más bonitas que he hecho. Y prueba de que quedaron tan bonitas es que la mayoría de los invitados no querían comérselas porque les daba pena…

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