Cuando Susana me dijo que bautizaba a su hija Noa, no dudé ni un instante en ofrecerme para hacer unas galletas decoradas para que las regalase a las invitadas.
Quería algo sencillo. Mi idea inicial era hacer una galleta circular, poner unas florecillas pequeñas a los lados y estampar el nombre de la pequeña en el centro. Por las mañanas estaba trabajando, así que no podía hacer algo muy laborioso que llevara mucho trabajo. Seguir leyendo “El bautizo de Noa”